A vueltas con la tele (IV). Reencuentro con Lucía.

Lucía ha agradecido, en la página web de RTVE, mis respuestas a sus preguntas:
          
Hola Alberto. Muchas gracias por tus explicaciones. Mis preguntas no pretendían ser inquisitivas, sino que se trataba de dudas reales que tenía, porque no acababa de entender la finalidad de la forma sonata y su relación con la memorización. Ahora me queda claro que no es necesario memorizar gran cantidad de conceptos, sino que lo importante es entender la transcendencia de la forma sonata para la evolución histórica de la música. También me queda claro que de la misma manera que aprendes a través de la experiencia, intentas generar experiencia en en aula. Esas eran básicamente mis dudas, aun cuando ya intuía (por eso he adelantado esa respuesta) que la finalidad era el conocimiento per sé. Por supuesto que me parece útil. Aunque yo no he hablado de utilidad en ningún momento; intento no utilizar esa palabra en el contexto de la educación. Muchas gracias.
Lucía.


Esta es mi contestación:
 
Lucía, no sé si no me entendiste o no me expliqué bien. Tampoco tengo claro si planteaste correctamente tus “dudas” porque la pregunta que me hacías no es exactamente la que ahora planteas. En cualquier caso, no hay nada que agradecer; soy yo quien agradece tu interés y tus preguntas. Sí quiero decirte que, al contrario de lo que tú sostienes, yo sí considero necesario memorizar “gran cantidad de conceptos”, cuantos más, mejor, sin que esto signifique que sea lo único que hay que hacer para aprender algo, claro está. Para terminar, dices que no has hablado en ningún momento de “utilidad” pero tu primera pregunta era: “¿para qué enseña (Aberto Royo) una sonata a sus estudiantes de educación básica?”. La preposición “para” denota el fin o término a que se encamina una acción, en este caso la enseñanza de la forma sonata, así que podemos afirmar, a no ser que tu intención fuera otra y no te expresaras con precisión, que sí hablabas de “utilidad”.
 
Un saludo.
Alberto.
 
No sé si Lucía lo leerá pero, para demostrarle que quienes defendemos el conocimiento y no comulgamos con la pedagogía new-age también somos seres sensibles, le dedico esta canción de Serrat. Para ti, Lucía.
 
 
 Por cierto, ¿eres tú?

Comentarios