lunes, 12 de octubre de 2015

La musicoterapia es un timo. Breve alegato contra la mala praxis musical


Lo siento. Alguien tenía que decirlo: la musicoterapia ES UN TIMO. Sé que alguno se me va a enfadar. Estoy seguro. Pero no puedo evitarlo. Las cosas son como son. Y yo todavía no he aprendido a estarme callado.

Soy músico. Interpreto música. Escucho música. Estudio música. Enseño música. Investigo sobre música… incluso he tenido mis escarceos con la composición musical. Y por supuesto AMO la música. Además, estoy convencido de sus beneficios, del provecho que se puede extraer de ella. Un provecho no económico, no material, no rentable (o no siempre) sino interior, profundo y trascendente. Defiendo la cultura, el conocimiento y el saber como valores en sí mismos, al margen de economicismos, espíritus emprendedores y objetivos de empleabilidad. Pero precisamente por eso, por rigor, por sensatez y por honestidad, debo afirmar que la Musicoterapia y la Musicología se parecen como la astrología y la astronomía, como el chamanismo y la medicina. Me explicaré.

“Terapia” es un concepto médico. Añadirlo al final del nombre de cualquier actividad no tiene otra intención que confundir y conceder a esta un estatus que no le corresponde. Así, la musicoterapia puede ser una herramienta útil pero nunca una terapia, nunca un tratamiento y desde luego nunca parte de la medina (cosa bien distinta es, como digo, que pueda contribuir a nivel psicológico o emocional). Hace un tiempo me topé con un cartel publicitario en el que se anunciaba lo siguiente: “Adelgace en una sesión de hipnosis clínica”. Ya no entro en la tomadura de pelo de pretender hacer creer a alguien que mediante la hipnosis adelgazará sin esfuerzo (o dejará de fumar o de padecer alopecia o lo que sea que se use como pretexto para estafar al ingenuo) sino a la desfachatez de emplear una palabra (“clínica”) que la relaciona directa y falsamente con la medicina, esto es, con la ciencia. 


Al contrario que la musicoterapia, la musicología, que aborda el estudio de la teoría e historia de la música, utiliza el sufijo “logía”, cuyo significado es “estudio”, “tratado” o “ciencia”. Pero, dejando a un lado qué es ciencia y qué no, qué es terapia y qué no, hay algo que tiene que quedar claro: la música NO CURA. La música aporta, forma, ennoblece… hasta puede ser vital para alguien en función de las circunstancias. La música emociona y eleva el espíritu. Pero NO CURA. No pasa nada. No es menos por eso. Simplemente es lo que es. Si usted tiene una enfermedad, no sanará ni con cuencos tibetanos ni con las Variaciones Goldberg. Póngase en manos de un buen médico. Cultivarse por medio de la música, disfrutar de su naturaleza, vivirla con plenitud, con pasión, con estremecimiento si hace falta, está muy bien. Es más, ¡háganlo! Pero no le pidan otra cosa. O al menos, si lo hacen, reclamen solo y exclusivamente a quien les engañó.

10 comentarios:

  1. A la luz de los avances en neurociencia...Según la mecánica cuántica...Y algún palabro más. Todo esto no es más que palabrería hueca para rellenar la falta de sustancia. Sin ir más lejos tengo en el tablón del centro colgado un curso que fundamente el rollete de la inteligencia emocional en la primera frase (neurociencia y tal). Encima el caradura exige haber hecho un primer nivel de otro curso-estafa para poder matricularte. Y todo esto en connivencia con los centros de profesorado. Parodiando a Ford Farlaine ¡Cuánto sinverguenza y que pocas balas!

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    1. Acabaremos haciendo cursillos de risoterapia a ver si así al menos la digestión es más fácil. Un saludo.

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  2. Efectivamente, como bien dices, la música no cura! Por eso ningún musicoterapeuta te dirá que la música cura. Los musicoterapeutas utilizamos la música como herramienta para cumplir una serie de objetivos cognitivos, motrices, socioemocionales, etc. Por supuesto, ninguno pretendemos sustituir a los médicos, ni a los fisioterapeutas, ni a los logopedas... Pero sí trabajar en colaboración con ellos. Si lees un poco de neurociencia o de psicología de la música (como buen musicólogo sabrás que también lo estudiamos) verás que, científicamente probado, la música estimula determinadas áreas del cerebro que también se encargan del lenguaje, la motricidad...Por lo que si un enfermo de ictus por ejemplo, realiza ejercicios motrices con música, además de ser más entretenido y realizar más repeticiones, sus avances serán mayores.
    Espero que leyendo e investigando algún día cambies tu visión de esta profesión que desde luego no es de ahora, y ya está científicamente probada en países como Estados Unidos.
    Entiendo el escepticismo, pero hay que leer y conocerlo a fondo para realizar este tipo de descalificaciones.

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    1. Estimada Raquel:

      Estamos pues de acuerdo en que no cura. Por lo tanto, debería llamarse de otra forma para no llevar a engaño. Por lo demás, Raquel, yo diría que más que descalificaciones he presentado argumentaciones. Podrán gustar más o menos o parecer más o menos sólidas, desde luego, pero hay un razonamiento claro. Y no lo hago de oídas. En efecto, soy musicólogo, pero también estudié Musicoterapia (comencé un posgrado que abandoné). No niego que la música pueda ayudar, insisto, solamente que pueda curar. Y "terapia es un término médico", luego no corresponde. Un saludo cordial y aquí tienes este espacio para poner todos los comentario que consideres. El blog no está moderado.

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  3. Lo cierto es que, releyendo tu entrada en el blog, no entiendo la comparación que realizas entre mudicología y musicoterapia ( yo también estudié ambas) hablando de ellas como si la sociedad las confundiera, cuando efectivamente no tienen nada que ver... Eso no le hace a una más ciencia que otra. Es cierto que la musicología existe desde muuuchos años antes que la musicpterapia, pero dale tiempo, tal vez algún día llegues a convencerte de los beneficios de la musicoterapia (que no sólo de la música) para la salud de algunas personas. Por cierto! El sufijo -terapia, está perfectamente permitido, puesto que según la RAE significa tratamiento, que es exactamente lo que hacemos los musicoterapeutas (igual que psi coterapia, fisioterapia... No es un término exclusivo de la medicina puesto que hay muchos más tipos de tratamiento) Un saludo. Muchas gracias por esta libertad de expresión que me ofreces ;)

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    1. Discrepo en eso, Raquel: una es ciencia y la otra no, lo cual no implica, repito, que la segunda no pueda ser útil. El yoga también puede serlo pero no es ciencia y desde luego no puede curar una enfermedad. Tampoco he dicho que no esté permitido el sufijo -terapia sino que puede confundir a quien recurra a la musicoterapia persiguiendo lo que está no le puede procurar. Un saludo y hasta cuando quieras.

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  4. Yo casi prefiero el termino de terapia a través de la música porque lo veo como una forma de terapia psicologica, que cuenta con una herramienta particular pero no se si de ahí a tenerlo como disciplina...
    Para mi, la música no cura, sinó que es una forma menos directa, menos intrusiva, para entablar una relación con el otro y de aquí promover cambios. Creo que desde esta posición se puede comprender mejor el que se llama musicoterapia, aunque no me guste mucho el termino.
    La música es una buena herramienta para ayudar a aprender a niños cosas, ya sea a leer u otras. Pero ya no es musicoterapia. Però es a través de la música.
    Los terminos a utilizar son importantes para delimitar lo que queremos decir.

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    1. De acuerdo con las apreciaciones. Gracias y un cordial saludo.

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  5. Pues ya quieren ser profesión sanitaria.

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