¿Plazas preparadas?


El compositor norteamericano John Cage creó el llamado “piano preparado” colocando clips de oficina, gomas de borrar y otros objetos entre las cuerdas del piano para que, adulteradas, ofrecieran timbres diferentes. Esto, que en la música supuso una interesante innovación, no es admisible en la oferta y asignación de plazas, que es responsabilidad del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra.

Año tras año, muchos tenemos la sensación (y en algunos casos la convicción) de que determinadas plazas son plazas preparadas, como el piano de Cage. Plazas falseadas que, teniendo más horas de una especialidad, salen curiosamente por otra. Plazas extrañas con perfiles inverosímiles. Plazas que aparecen y desaparecen. Plazas que se metamorfosean sin explicación aparente. Plazas cuyas definidísimas y/o extravagantes características nos impulsan a pensar mal. Muy mal.

La Administración debería ser la primera interesada en demostrar transparencia. Pero no. Si así fuera, no nos encontraríamos todos los cursos el mismo panorama, las mismas reclamaciones y el mismo desgaste entre el profesorado, harto de que, cuando pregunta en Educación, se pasen la pelota de unos a otros y eludan toda responsabilidad. Harto de que el concepto "mérito" sea, como diría el ya olvidado ZP, “discutido y discutible”. Harto de que se hable de leyes de transparencia cuando la transparencia se demuestra con hechos y no con manifestaciones grandilocuentes.

Señor Consejero, Señores Directores Generales, Señor Director del Servicio de Inspección Educativa, Señores Inspectores y Señores Directores que permiten este tipo de situaciones: esto no es aceptable ni presentable. Búsquenle solución. Y búsquenla ya, para que no tengamos que volver a denunciarlo el curso que viene. Esto es una tomadura de pelo.
 

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