El reconocido escritor Antonio Soler, Premio Nacional de la Crítica y Premio Nadal, entre otros, mencionaba Contra la nueva educación en su artículo Defecto de fondo, publicado en El Mundo el pasado sábado. Es importante que personas de prestigio intelectual se "mojen" en cuestiones educativas.
lunes, 15 de febrero de 2016
Contra la nueva educación en La garita del guachimán (I)
Ayer, Pablo volvía a dedicar un espacio en su blog a Contra la nueva educación, de momento con una valoración muy acertada sobre el prólogo y muy generosa sobre la introducción. Deja para una posterior entrada el grueso del libro. Gracias, Pablo.
Hoy, por cierto, he comprobado que El Corte Inglés cataloga el libro dentro de la sección "Psicología y pedagogía". Podía haber sido peor. Podía haberlo colocado en "Autoayuda" o "Terapias alternativas"...
jueves, 4 de febrero de 2016
Contra la nueva educación, ya en la página de Plataforma Editorial.
Pues ya está el libro impreso y en la página de la editorial, en la cual puede adquirirse. En unos días, en las librerías. Es un placer formar parte del catálogo de Plataforma. Libros con autenticidad y sentido. Espero que el mío también lo sea.
miércoles, 3 de febrero de 2016
Contra la nueva educación en La garita del guachimán
Hoy es mi querido Guachimán el que cede un espacio a Contra la nueva educación en su garita.
Se nota que Pablo me conoce bien porque, aunque el título del libro puede dar pie a diferentes interpretaciones (a malas interpretaciones, sobre todo), no anda desencaminado en sus suposiciones. Como él mismo dice en su blog (y yo no lo habría explicado mejor), se trata de luchar por "una educación digna y de calidad contra toda esa legión de ignorantes, farsantes, fundamentalistas de no sé qué pedagogías o simples aprovechados que pretenden imponer su credo y/o sacar partido implantando en la educación extravagancias de funestos y variopintos pelajes".
Muchas gracias, amigo.
viernes, 29 de enero de 2016
Contra la nueva educación. Una invitación formal
La puesta de largo de Contra la nueva educación, que estará en las librerías a partir del
17 de febrero, será el día 24 en Casa del Libro de Barcelona (Rambla Catalunya 37). Desde ese momento, toca defender lo que ya ha quedado escrito
y no tiene vuelta atrás. Y eso haré, con la tranquilidad de que lo que digo en el libro es (casi) exactamente lo que
pienso. Que no es poco. Además, hay algo que no solo me tranquiliza sino que me produce
una inmensa satisfacción: que personas de la talla personal e intelectual de
Gregorio Luri y Antonio Muñoz Molina
hayan querido participar de una u otra forma en esta aventura. Antonio Muñoz Molina tuvo la generosidad de escribir un espléndido prológo titulado "Entre el lamento y la
carcajada". Gregorio Luri, además de haberme servido de inspiración
a través de sus libros y sus cafés en Ocata, me ha concedido el honor de
presentar el libro en Barcelona, el próximo día 24 (muchas gracias, Maestro Luri).
Así pues, quedan todos invitados.
Contra la nueva educación en el blog de Jorge Sánchez (Bajo la lluvia)
Hoy es Jorge el que anuncia la presentación de Contra la nueva educación en su estupendo blog. Así que gracias, Jorge, por la difusión de la noticia y por las palabras de ánimo, que nunca sobran.
jueves, 28 de enero de 2016
Contra la nueva educación, en la página de Garaikideak
Los amigos del Centro de Música Contemporánea Garaikideak, un grupo de audaces músicos dispuestos a dar a conocer la creación musical de nuestro tiempo y con los que tendré el gusto de colaborar como intérprete dentro de poco más de un mes, han tenido la amabilidad de anunciar en su página la presentación de Contra la nueva educación, sobre la que daré pronto detalles.
Gracias, compañeros, por difundir la noticia.
domingo, 24 de enero de 2016
jueves, 21 de enero de 2016
lunes, 18 de enero de 2016
Lampedusa y el Gobierno del cambio
Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.
Giuseppe Tomasi di
Lampedusa. El Gatopardo.
Uxue Barkos.
Con esto de los cambios ocurre como con las innovaciones educativas: que
pueden ser a mejor, a peor o que ni se noten. Incluso puede ocurrir que no tengan
de cambio más que el nombre. Es verdad que cuando un partido lleva muchos años en el Gobierno conviene
que deje paso a otros que vengan, en principio, con una mayor frescura, menos
vicios adquiridos y mejores expectativas. Esto es lo que sucedió en Navarra
hace todavía menos de un año. El problema viene cuando las expectativas
comienzan a defraudarse demasiado pronto, lo que parecía esperanzador se
convierte en desilusionante y empieza a extenderse una cierta sensación de deja vù entre la ciudadanía. En estos tiempos de regeneración
obsesiva (qué manía con querer cambiarlo todo -habrá que cambiar lo que no
funciona, mantener lo que sí y perfeccionar lo que marcha razonablemente
bien-), los partidos que forman el actual Gobierno de Navarra se presentaron a
las elecciones con el fin de relegar a la acomodadísima Unión del Pueblo
Navarro y asumir el mando. "Las fuerzas del cambio", las llaman
algunos como queriendo homeajear a Star Wars (antes decíamos "La guerra de
las galaxias"). Nada que objetar a la aspiración política de dirigir los
designios de esta comunidad, faltaría más. Sin embargo, en lo que respecta a la
enseñanza, cuesta ver mejoras evidentes en la gestión, encontrar la capacidad
de la que carecía la desgastada UPN y confiar en que con estos nuevos
dirigentes el cambio va a ser beneficioso, más allá de la higiene democrática
que conlleva la propia alternancia.
Repasemos
solo algunas cuestiones relacionadas con la educación.
El Gobierno
del cambio, que tanto (y con razón) criticó
al anterior por su "debilidad, falta de
implicación" y por no buscar "la capacidad de autogobierno", y
que tachó el sistema de adelantos de "trampa poco ambiciosa", se lo
ha pensado mejor y ha optado por continuar la estrategia anterior de dejar para
más adelante la devolución a los funcionarios de lo que se nos debe. Así, los
profesores continuamos sin cobrar la mensualidad que se nos sustrajo y no la
recuperaremos hasta el 2018 (eso dicen).
El Gobierno
del cambio se
comprometió a "efectuar una revisión general de las jefaturas y
direcciones existentes", para que todas ellas respondieran a "razones
justificadas de funcionalidad y organización administrativa". Además de
establecer los criterios de mérito y capacidad para la designación de los
cargos proponía la realización de "un informe previo no vinculante de una
comisión independiente del Instituto Navarro de Administraciones Públicas
referido a la competencia e idoneidad de los candidatos". Esto fue,
claro, antes de las elecciones. A día de hoy son más de ciento veinte las
jefaturas nombradas a dedo en la administración foral desde el mes de julio
(sin sumar direcciones generales y jefaturas de gabinete). Pero "es algo
transitorio", explican desde el Gobierno.
El Gobierno
del cambio aseguró que no
impondría el euskera, pero más del 70% de las plazas de la primera Oferta
Pública de Empleo en educación (por motivos "estrictamente técnicos")
son de euskera y se plantea la unificación de las listas de euskera y
castellano para que los profesores de euskera puedan optar a contratos en ambos
idiomas.
El Gobierno
del cambio acordó
potenciar el sistema educativo público pero ha introducido las ayudas al
transporte para alumnos de euskera y afirma que dará "un
trato especial a las ikastolas de la zona no vascófona".
Y,
mientras tanto, con este Gobierno del cambio, los docentes de la
enseñanza pública seguimos con las mismas horas lectivas (incrementadas por UPN
pero mantenidas por el cuatripartito -se conoce que no todas las herencias
vienen mal-), sin convocatoria de cátedras, con situaciones discriminatorias
hacia el profesorado de la Secundaria como los llamados "servicios
especiales para la formación", con la misma opacidad, los mismos baremos
antimeritocráticos, la misma falta de movilidad del profesorado... es decir,
los mismos problemas de siempre. De cambio nada. Digamos más bien cambiazo.
viernes, 15 de enero de 2016
Podemos y el anti-elitismo emocional
Hace ya tiempo que hablar de elitismo resulta
sospechoso. Mal síntoma que suene mal la aspiración a que nos gobierne una minoría selecta. Debe ser que algunos prefieren una minoría corriente. O sea, como ahora.
Los recientes acontecimientos en el Congreso de los
Diputados, que no son más que anécdotas, pese a que alguno se haya
escandalizado (no es mi caso, desde luego, pues encuentro más ridículo que
ofensivo el postureo), estudiados
gestos que buscaban (con evidente éxito) eso que los barrocos llamaban mover los afectos y que hoy, rebajado al
nivel medio de una sociedad vulgar, podríamos llamar sencillamente "llegar
a la gente", han puesto de manifiesto hasta qué punto la política se ha
convertido definitivamente en una vertiente más de la industria
del entretenimiento. No ha ayudado, es cierto, el desengaño generalizado ante
la clase política y el también generalizado desprecio de la sociedad a todo
político que pase de los cuarenta, vista traje y corbata o pertenezca a un
partido de los denominados tradicionales (o sea, a la "vieja
política"). La cosa es que hoy, lo que se echaba de menos, "lo que se lleva", no es la
honradez, la frescura en las ideas, el rigor en los planteamientos, la crítica
constructiva o la capacidad de persuasión, que son, a mi modesto entender, las cualidades que podrían ayudarnos a recuperar la fe en la política. No, lo
moderno (que no es bien antiguo) es manejar los tiempos, acertar con los eslóganes, encontrar la imagen
adecuada, dar con la estrategia... y para ello, como a partir de la LOGSE, lo más eficaz es adaptarse a los mínimos, analizar al votante medio y pensar en él. Nada de selectas minorías. La masa es la que importa.
Como David Bisbal, Pablo Iglesias se golpea el pecho,
mano en el corazón, para dar a entender a su público que hay una sintonía entre
ellos que nadie les podrá arrebatar. Han conectado. "Os quiero, tíos.
Siempre os llevaré dentro. Sois lo más". La conexión en uno u otro caso
está muy calculada. Los futboleros dirían que se trata de una táctica
resultadista. Mensajes claros, afectivos, cercanos, elementales. Se trata de visibilizar, establecer vínculos, lograr
popularidad, que el público se sienta identificado, escuche, lea, vea lo que
necesita escuchar, leer y ver.
Antes de que alguien se apresure a calificarme de (pongan
en el espacio lo que prefieran), aclaro: no tengo nada contra Podemos ni considero que los partidos de siempre sean más limpios, más cualificados o más desinteresados. Ya sé lo que hay. Vivo en España. Mi
crítica, mis reflexiones, están dirigidas a las nuevas formas de hacer
política, pero no tanto hacia quienes las elaboran sino a quienes las padecen. Estoy lamentando que un partido nuevo piense que recurrir a este tipo de maniobras (como el bebé de Bescansa, que también en Pablo y en Íñigo descansa) le va a dar
resultado (y es que se lo da, oigan). Estoy manifestando mi pesar ante el panorama que se
avecina. Una vieja política sin signos aparentes de renovación y una nueva
política que tiene pinta de política de consumo, rebosante de marketing y afán
publicitario, ambigua en sus aspiraciones (¿anti-sistema o reformista?) y,
sobre todo, en sus prestaciones. Vayamos ahora con esto: las prestaciones.
Es obvio que llevar rastas no implica ni más ni menos
capacidad para ejercer la labor de diputado. Podemos discutir si es o no
digna de estimación la capacidad de adaptar la propia apariencia al contexto en que uno
ha de desenvolverse, si es (o no) algo positivo acudir con un determinado aspecto
a un lugar al que se acude en representación de otros. En cualquier caso (y
dejando a un lado el exabrupto de Candy Villalobos por higiene mental) es una
cuestión menor. Ahora bien, si el peinado de un político no debe condicionar la
valoración de su capacidad, hay algo que sí la determina: sus declaraciones, porque, supuestamente, reflejan sus ideas y sus intenciones. Y Alberto
Rodríguez, como Errejón, tienen muy claro que las críticas a las
"pintas" de los diputados de Podemos son "prejuicios elitistas". Y aquí es donde uno empieza a mosquearse. Porque, verán, no es que los políticos anteriores a Iglesias y Errejón (sí, sí, antes de ellos ya existía la política. Y la democracia) puedan presumir de intelectuales. El problema es que se supone que estos sí lo son, que estos nos van a salvar de los otros. Y aquí es donde uno se puede llegar a derrumbar psicológicamente. Hasta se podría llegar a decir aquello de: "A veces pienso que soy progresista. Luego pienso en Podemos y se me pasa". Porque lo preocupante no es lo que Podemos hace sino lo que Podemos ve (con acierto), lo que tiene bien observado: qué es lo que la sociedad está demandando, qué es lo que vende, qué es lo que le va a comprar. Como en la educación, si uno pretendiera vender un libro hablando de que el conocimiento se adquiere con esfuerzo (supongamos...), vendería mucho menos que otro (supongamos, también) que hablara de un método infalible para aprender sin esfuerzo y con mucho cachondeo. Y Podemos ha sabido ver que si tú a la gente le hablas de elitismo, huye despavorida, así que ha optado por el anti-elitismo emocional. Ojo, que veo venir a alguno de lejos: todos los partidos buscan lo mismo: el poder. Hablo de Podemos porque, tristemente, son los más listos.
Termino con un desdichado ejemplo: en el Teatro de la Comedia de Madrid se van a representar durante este mes adaptaciones de las Novelas Ejemplares de Cervantes. Uno de los actores de la compañía explica con precisión la intención que tienen al mostrar al público la obra de Cervantes: "Lo que intentamos es", decía hace unos días el acto en el Telediario de la televisión pública, "no caer en la ampulosidad, en lo reverencial, en que no se nos quede intelectual. Intentamos dar en la diana de lo que nosotros creemos que eran estos clásicos en principio, que es que eran populares". Y con esta justificación, las imágenes de TVE nos enseñan cómo los personajes del escritor manchego portan guitarras (modernas, no vayan a pensar que se trata de una referencia a la guitarra de cinco órdenes de la época, ingenuos), maracas... vemos una especie de tablao flamenco...hasta que el director del montaje nos dice que se ha acercado a la obra "con respeto pero sin reverencia". Desde luego, esto último no hace falta ni decirlo. Con la apostilla "un Cervantes en zapatillas tan clásico como contemporáneo", cierra la noticia Ana Blanco.
Pues eso, que no nos quede intelectual y que llegue al público.
Os quiero, tíos.
Termino con un desdichado ejemplo: en el Teatro de la Comedia de Madrid se van a representar durante este mes adaptaciones de las Novelas Ejemplares de Cervantes. Uno de los actores de la compañía explica con precisión la intención que tienen al mostrar al público la obra de Cervantes: "Lo que intentamos es", decía hace unos días el acto en el Telediario de la televisión pública, "no caer en la ampulosidad, en lo reverencial, en que no se nos quede intelectual. Intentamos dar en la diana de lo que nosotros creemos que eran estos clásicos en principio, que es que eran populares". Y con esta justificación, las imágenes de TVE nos enseñan cómo los personajes del escritor manchego portan guitarras (modernas, no vayan a pensar que se trata de una referencia a la guitarra de cinco órdenes de la época, ingenuos), maracas... vemos una especie de tablao flamenco...hasta que el director del montaje nos dice que se ha acercado a la obra "con respeto pero sin reverencia". Desde luego, esto último no hace falta ni decirlo. Con la apostilla "un Cervantes en zapatillas tan clásico como contemporáneo", cierra la noticia Ana Blanco.
Pues eso, que no nos quede intelectual y que llegue al público.
Os quiero, tíos.
Una recomendación: Contra Visconti
Entre los blogs que visito con asiduidad está el de Jorge
Sánchez (Bajo la lluvia), en el que uno puede disfrutar y aprender y
que vale pena frecuentar. Jorge es profesor, compañero de batallas, filósofo y
poeta, y tengo el gusto de haber leído tres de sus libros: Bajo la lluvia (LVR.
2012), Las vidas de las imágenes (Luces
de Gálibo. 2013) y el reciente Contra Visconti, tres obras muy
cuidadas en fondo y forma. En esta última, Jorge nos brinda una literatura comprometida,
reflexiva y nada meliflua (como estoy seguro que le gustaría a él que
dijéramos), a veces dura y directa (la
masacre: el fruto inevitable de la estupidez), pero siempre honesta, aguda
y refinada. Para ser leída con tiempo, silencio y tranquilidad.
Contra
Visconti ha sido publicada por la editorial Baile del Sol y puede adquirirse aquí. Y aquí dejo transcrito uno de los poemas, perteneciente
al segundo apartado del libro: Transiciones.
LA
ARENGA DE ARAGORN
Sentado en el sofá, mi hijo se emociona.
En la pantalla Aragorn, hijo de Arathorn,
arenga a los Hombres ante la Puerta Negra:
<< Hijos de Gondor y de Rohan,
mis hermanos,
veo en vuestros ojos
el mismo miedo que encogería mi propio corazón.
Pudiera llegar el día en que el valor de los hombres
[decayera,
en el que olvidáramos a nuestros compañeros
y se rompieran los lazos de nuestra comunidad.
Pero hoy no es ese día.
En que una horda de lobos y escudos rotos
rubricaran la consumación de la edad de los hombres.
Pero hoy no es ese día.
En este día lucharemos.
Por todo aquello que vuestro corazón ama de esta buena
[tierra,
os llamo a luchar,
hombres del Oeste.>>
Las palabras parecen plenas de significado,
capaces por sí solas de sustentar el mundo
y el crío parece intuirlo.
No parece el momento de romper el hechizo
y explicarle que la arenga no aparece en ningún lugar de
[The Lord of the Rings,
que es una burda imitación de la del Harry V de
[Shakespeare,
que el efecto cinematográfico buscado
ha sido minuciosamente construido
y se ampara en trucos fraudulentos.
Mas, sobre todo, no es tiempo, todavía,
de contarle que ese día
en que los lazos de nuestra comunidad
se rompieron
y olvidamos a nuestros hermanos
ya aconteció
y que la edad del Hombre tal vez esté presta para su
[consumación
aunque no aúllen los lobos y los escudos no hayan sido
[todavía quebrados.
Pronto lo será.
Mientras, descansaremos en compañía de Aragorn y los
[Hombres del Oeste. "
J.Jorge Sánchez. Contra Visconti. Editorial Baile del Sol. 2015.
Sentado en el sofá, mi hijo se emociona.
En la pantalla Aragorn, hijo de Arathorn,
arenga a los Hombres ante la Puerta Negra:
<< Hijos de Gondor y de Rohan,
mis hermanos,
veo en vuestros ojos
el mismo miedo que encogería mi propio corazón.
Pudiera llegar el día en que el valor de los hombres
[decayera,
en el que olvidáramos a nuestros compañeros
y se rompieran los lazos de nuestra comunidad.
Pero hoy no es ese día.
En que una horda de lobos y escudos rotos
rubricaran la consumación de la edad de los hombres.
Pero hoy no es ese día.
En este día lucharemos.
Por todo aquello que vuestro corazón ama de esta buena
[tierra,
os llamo a luchar,
hombres del Oeste.>>
Las palabras parecen plenas de significado,
capaces por sí solas de sustentar el mundo
y el crío parece intuirlo.
No parece el momento de romper el hechizo
y explicarle que la arenga no aparece en ningún lugar de
[The Lord of the Rings,
que es una burda imitación de la del Harry V de
[Shakespeare,
que el efecto cinematográfico buscado
ha sido minuciosamente construido
y se ampara en trucos fraudulentos.
Mas, sobre todo, no es tiempo, todavía,
de contarle que ese día
en que los lazos de nuestra comunidad
se rompieron
y olvidamos a nuestros hermanos
ya aconteció
y que la edad del Hombre tal vez esté presta para su
[consumación
aunque no aúllen los lobos y los escudos no hayan sido
[todavía quebrados.
Pronto lo será.
Mientras, descansaremos en compañía de Aragorn y los
[Hombres del Oeste. "
J.Jorge Sánchez. Contra Visconti. Editorial Baile del Sol. 2015.
miércoles, 13 de enero de 2016
Elogio de la equidistancia (XIII). Entre el bombín y la txapela
Yo sé que no lo consigo. Pero nadie me va a convencer de que no es
una aspiración respetable la de buscar un punto medio entre los extremos. Y
como en este país (y también en cada uno de los diferentes territorios que lo
conforman -digo territorios para no tener que distinguir entre naciones,
comunidades, regiones o como quiera que cada uno prefiera llamar al lugar en el
que nace o pace -a mí me la trae al pairo-) andamos siempre a garrotazos, hoy
he vuelto a ejercitarme en el noble arte de la mesura, imagino que con éxito
también moderado. A día de hoy, en la educación navarra, recordando al "gran" Torrebruno,
tigres son tigers y leones son leohiak. No
hay más opción que estas dos para un profesor en Navarra. O no la habrá dentro
de nada. Les pondré en antecedentes:
El actual Gobierno de Navarra propone una Oferta Pública de Empleo
para la enseñanza que contempla más del 70% de las plazas en euskera. Para que
no falte la guinda del pastel, los tres sindicatos nacionalistas, ELA, STEILAS
y LAB, proponen (y el Consejero se deja querer, el muy zalamero) unificar las
listas de contratación para que los candidatos
de euskera puedan acceder también a las de castellano ("lo mío para mí y
lo de los demás lo repartimos"). Reflexionemos.
Negar que el anterior Gobierno de Navarra, de UPN, no era
precisamente impulsor del euskera y que encontró en el dogma
plurilingüe el arma
idónea para reducir su demanda y, por lo tanto, la matrícula en el
Modelo D (enseñanza totalmente en euskera, salvo
la asignatura de lengua castellana), es absurdo. Tan absurdo como
sorprenderse de que el actual Gobierno, formado por Geroa Bai, Eh BILDU,
Podemos-Ahal Dugu e Izquierda-Ezquerra, que en el Acuerdo Programático
firmado el pasado verano dejaba bien clarito (ojo, dentro del apartado
"Pluralidad y convivencia") que el objetivo no era otro que conseguir
"una Navarra plural, abierta, euskaldun y orgullosa de sus dos
lenguas". Por si alguien no se ha percatado, la Navarra "abierta y
plural" de la que se habla en el documento excluye a los
castellanohablantes, puesto que euskaldun significa vascohablante.
Curiosa manera de enorgullecerse de dos lenguas, una de las cuales ni se
nombra. ¿Es posible una Navarra abierta y plural pero euskaldun? Lo dudo. Si es
abierta y plural, estará tan orgullosa de un idioma como del otro, digo yo. Así
que entre ponte bien y estate quieto, entre el "quevienenlosvascos" y
la "normalización lingüística", entre el bombín y la txapela, los
docentes plebeyos, los que nos manejamos en inglés pero tenemos la decencia de
no decirnos bilingües, los que no hablamos euskera porque hemos venido de una
comunidad vecina para ganarnos honradamente el pan y, sobre todo, a los que
nadie nos exigió ni una cosa ni la otra cuando accedimos por oposición a la
función pública, nos encontramos con que nuestras posibilidades de mejorar
mínimamente nuestras condiciones de trabajo (que se limitan a conseguir un
destino un poco menos malo del que tenemos) se han reducido a la mínima
expresión y empezamos a sentirnos casi en riesgo de exclusión docente. Y es que
uno empieza a temer por su futuro. ¿Se nos obligará a identificarnos con algún
distintivo para que no haya dudas de que somos unos míseros profesores que
enseñamos nuestra asignatura en castellano, no en inglés ni en euskera? ¿Se
marcarán nuestras casas, nuestras ropas? ¿Se nos reservarán apartados en los
bares y restaurantes, en los medios de transporte, para no mezclarnos con las
clases superiores? Eso quienes estamos dentro (mientras Marina
no decida sacarnos, al menos). Pero, ¿y los interinos?
¿Y qué piensa de todo esto nuestra clase política?
UPN, con los cuchillos bien afilados desde que pasó a la
oposición, se encuentra enrocado en el "¿lo veis? ¿lo veis?" y en el
"ya os lo decía yo" (y no
les falta razón, que conste), y pide el cese inmediato del Consejero, al
tiempo que avisa de los tremendos estragos que causará en las próximas
generaciones el posible replanteamiento de los programas de aprendizaje en
inglés. El PPN, en las mismas.
El PSN, aunque también obcecado con la supuesta panacea del
inglés, rechaza ambas medidas del Gobierno y se muestra bastante beligerante en
la defensa de la sensatez (nunca es tarde si la dicha es buena).
EH BILDU (esperen, que esto es genial) admite que las "formas
han dejado que desear", que es lo mismo que reconocer que podían haber
disimulado un poco.
Geroa Bai habla de los recortes del PP (manzanas traigo).
Podemos dice que la OPE no mola, pero que a ver, que igual si eso
la podríamos apañar y que debe haber consenso pero que si no, pues oye. O algo
parecido.
Izquierda-Ezquerra, en esta ocasión más que coherente, pide una
rectificación y una OPE "equilibrada" que no se apoye en una
"posición muy minoritaria del Parlamento: la de "los grupos
nacionalistas" (la Junta de Portavoces
del Parlamento de Navarra aprobó una declaración
institucional por la que pedía al Gobierno foral que
"reconsiderase" la Oferta Pública de Empleo).
No sé si la OPE se mantendrá (temo que sí), si la lista única
saldrá adelante (temo -más- que también). Lo que más me preocupa es que sigue
siendo impensable que un Gobierno gestione asuntos como la enseñanza, tan
importantes, de forma imparcial. No hace falta consenso. ¿Qué consenso pueden
alcanzar partidos tan dispares como los que conforman el Gobierno a la hora de
"pensar la educación"? No se pondrían de acuerdo en prácticamente
nada. Pero no es lo fundamental. Lo que sí debe haber es voluntad de aplicar
criterios exclusivamente técnicos en cuestiones cruciales como la OPE y
criterios justos y meritocráticos en la gestión de la listas de contratación.
Ha de haber planificación, estudio, análisis de necesidades y búsqueda de
soluciones. Nada más. Y, por lo visto, nada menos.
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