
Madresfera es una
plataforma de blogs en la que se habla de asuntos relaciones con la infancia y
también la educación. Edita una revista. En su último número, el dossier
central está dedicado a "la necesidad de regenerar la educación" y al
"papel que juega el profesorado en esta revolución". Diana Oliver,
Redactora Jefa, contactó conmigo para pedirme opinión al respecto y hoy aparece
mi postura reflejada en el página 30, con el título Los buenos profesores y
los charlatanes de la educación. Transcribo el texto a continuación.
“Muchos profesores lo que quieren es
enseñar bien, sean o no sean calificados de modernos”. Para Alberto Royo,
profesor y autor de ‘Contra la nueva educación’ (Ed. Plataforma) lo importante
no es enseñar “a la antigua” o de forma “moderna”, sino que los docentes logren
conseguir su meta. “Si la meta es que nuestros alumnos aprendan y una
metodología novedosa consigue el objetivo, fantástico. Si se logra con métodos
tradicionales, lo mismo”. Lo que no comparte Royo es que se califiquen como
“novedosas” propuestas que tienen muchos años, algunas de las cuales han
demostrado ser, según el profesor, “poco eficaces o incluso perjudiciales”.
Dice que es ilógico que se califique o se etiquete a los docentes “no en
eficaces o ineficaces, sino en innovadores o trasnochados” y opina que “la
nueva educación es una corriente más mediática que real”.
En este sentido, para el autor de ‘Contra la nueva educación’, el
objetivo de la escuela debe ser formar ciudadanos libres: “Proporcionarles las
herramientas que les permitan ejercer una ciudadanía crítica, activa y
vigilante, porque un ciudadano culto y formado será menos manipulable que un
ignorante. Al mismo tiempo, la escuela ha de garantizar la igualdad real de
oportunidades y permitir que todo alumno que tenga interés desarrolle al máximo
sus capacidades. Aquel que sea más capaz, necesitará esforzarse menos que el
que tenga más dificultades. Pero este contará con todo el apoyo necesario a
cambio solo de que manifieste voluntad por aprender”.
Insiste Royo en que la proliferación de nuevos caminos educativos ha generado
un aumento de charlatanes de la educación: “Desde el momento en que se admite
que se puede saber poco pero comunicar muy bien, que lo de menos son los
contenidos sino cómo se transmiten, que hay saberes caducos o que lo que el
alumno necesita saber lo puede encontrar en internet, la figura del charlatán
educativo queda oficializada”.
Sin embargo, también cree que hay buenos profesores y que “un sistema mediocre
no debería ser excusa para hacer cada uno nuestro trabajo lo mejor que podamos
y sepamos”. ¿Qué hace entonces que uno sea un buen profesor? “Lo fundamental es
que sepa, pues uno explica mejor aquello que domina. Después, un buen docente
tiene que estar comprometido con su actividad y preocuparse por que sus alumnos
aprendan. El buen profesor siempre hace autocrítica y revisión de su didáctica,
está en continua evolución y aprendiendo sobre su materia, para estar en
mejores condiciones, mediante la mejora que supone la praxis educativa, de
transmitir mejor los contenidos de su asignatura. Por último, la tercera
condición es el entusiasmo. Difícilmente, si no creemos en el valor del
conocimiento, si no amamos nuestra asignatura, podremos contagiar y convencer a
nuestros alumnos”.
La revista se puede descargar aquí.
no puedo acceder a la revista desde aqui
ResponderEliminarMuchas gracias. Espero haberlo corregido y que ahora se pueda. Un saludo.
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